Con gran alegría cerramos una etapa y abrimos la puerta a un nuevo ciclo colectivo. Compartimos el encuentro virtual que funcionó como bisagra entre el cierre de la campaña anterior y el lanzamiento de la nueva propuesta para el período 2026-2027. Este espacio de mejoramiento participativo sigue creciendo gracias al compromiso y al trabajo de una comunidad que apuesta por un sistema de semillas más justo, sustentable y diverso.
Los frutos del esfuerzo colectivo
Durante la campaña que dejamos atrás, la red se dedicó a la observación y registro minucioso de tres variedades con identidades y características muy singulares: el tomate criollo No me olvides, el tomate Platense de la población Carcione y el promisorio Cherry 113, que representa el primer material en llevar en el nombre a Bioleft. El camino recorrido nos trajo aprendizajes valiosos respecto al poder germinativo, el manejo agroecológico de plagas y técnicas de aislamiento accesibles que permiten conservar la pureza de cada variedad en diferentes escalas de producción.
Como Bioleft es una iniciativa orientada a la ciencia abierta y a la construcción de conocimiento distribuido, hoy celebramos que los datos recolectados durante estos cuatro años de trabajo colectivo ya se encuentran consolidados y disponibles de manera libre en nuestro dataset abierto, al alcance de toda la comunidad para su consulta y reutilización. Ver acá.
Uno de los hitos más emocionante de este ciclo fue la realización de degustaciones en espacios compartidos como la Universidad Nacional de San Martín. En estas pruebas, las personas participantes evaluaron los tomates, comparándolos con muestras adquiridas en verdulerías. Los resultados ratificaron de forma contundente que las variedades criollas superaron ampliamente a los testigos comerciales en aroma, textura, equilibrio entre dulzor y acidez, y sabor general, demostrando que el aspecto hegemónico de la góndola muchas veces esconde una alarmante pérdida de calidad y biodiversidad.
Hacia una nueva campaña de cherrys
Para la temporada que se inicia, la propuesta de la red se concentrará en tres variedades de tipo cherry. Es importante mostrar que la propia comunidad participó de la elección de los tomates a trabajar a partir de sus valoraciones.
- Continuaremos trabajando con el Cherry 113, que fue muy valorado en la degustación y actualmente está en proceso de inscripción, asumiendo el desafío y el entusiasmo de elegir su nombre definitivo de manera participativa y comunitaria.
- Finalmente, sumamos el Cherry Amarillo, una semilla guardianada y multiplicada por Julia Ríos, productora-mejoradora de Bioleft. Esta variedad fue muy valorada en la degustación de la UNSAM y destaca por su generosidad productiva, su dulzura persistente hasta el final del ciclo y una gran rusticidad sanitaria.
- A este material se sumará el Cherry 135, que fue muy valorado en la degustación de la FAUBA por su sabor sobresaliente.

Cómo sumarse y participar del proceso
Esta red se sostiene sobre pilares fundamentales de compromiso con el proyecto, experiencia en el cultivo y la voluntad de documentar el comportamiento de las plantas para que la información generada sea de acceso libre y colectivo. Quienes asumen este rol reciben un kit de bienvenida con guías técnicas detalladas, acceso a las planillas de registro y un espacio directo de intercambio cotidiano para resolver dudas, compartir recetas y tejer tramas de cercanía territorial.
La convocatoria para formar parte como evaluadores y evaluadoras de esta campaña cerró el pasado 17 de julio, dando inicio a la etapa de selección y posterior distribución de los kits de semillas mediante los puntos de retiro presenciales y el sistema de envíos planificado. De todas maneras, invitamos a toda la comunidad a explorar nuestra plataforma de intercambio de semillas, una herramienta de diseño colectivo orientada a facilitar que variedades antiguas y locales circulen libremente de mano en mano, permitiendo que quienes no formen parte de esta evaluación formal también puedan sumarse a sembrar diversidad.
