{"id":322,"date":"2018-11-01T19:19:03","date_gmt":"2018-11-01T19:19:03","guid":{"rendered":"http:\/\/bioleft.org\/?p=322"},"modified":"2025-10-03T14:01:00","modified_gmt":"2025-10-03T17:01:00","slug":"de-los-comunes-digitales-a-las-relaciones-sociales-como-aplicar-las-ideas-de-codigo-abierto-a-semillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/2018\/11\/01\/de-los-comunes-digitales-a-las-relaciones-sociales-como-aplicar-las-ideas-de-codigo-abierto-a-semillas\/","title":{"rendered":"De los comunes digitales a las relaciones sociales: \u00bfC\u00f3mo aplicar las ideas de c\u00f3digo abierto a semillas?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por Mariano Fressoli, Patrick Van Zwanenberg y Anabel Marin<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de las ideas clave del movimiento de c\u00f3digo abierto es que al proteger el conocimiento con una licencia de copyleft &#8220;viral&#8221;, o rec\u00edproca, podemos garantizar el acceso sin obst\u00e1culos a ese conocimiento, y su continua circulaci\u00f3n y mejora entre una comunidad que acepta compartir siempre. La licencia de copyleft ha sido fundamental para crear \u201cbienes comunes protegidos\u201d para algunas formas de conocimiento digital, en particular para el c\u00f3digo de software, ya que las redes descentralizadas, la falta de jerarqu\u00edas r\u00edgidas y la libertad de informaci\u00f3n se asocia con su uso y mejora. Pero, \u00bfqu\u00e9 pasa cuando se intenta transferir ideas de c\u00f3digo abierto m\u00e1s all\u00e1 del mundo digital? El mes pasado, desde la Fundaci\u00f3n Cenit organizamos un taller sobre hardware abierto e inmediatamente despu\u00e9s un evento sobre la propuesta Bioleft de semillas abiertas. As\u00ed se hicieron evidentes algunas de las dificultades involucradas en la transferencia de ideas de c\u00f3digo abierto de entornos virtuales a m\u00e1s materiales, y de comunidades de profesionales que se sienten c\u00f3modos con la cultura digital en red, a aquellas que a las que esto les resulta m\u00e1s ajeno. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El taller de hardware abierto se llev\u00f3 a cabo en el Centro Cultural de la Ciencia en Buenos Aires, como parte de una serie de eventos sobre ciencia abierta organizados por el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n, Cient\u00f3polis y nuestra instituci\u00f3n, Fundaci\u00f3n Cenit. Cerca de 50 cient\u00edficos y cient\u00edficas, docentes de ciencias, bibliotecaria\/os y hackers participaron en una introducci\u00f3n al hardware abierto para la ciencia. Guiado por Fernando Castro, un ingeniero electr\u00f3nico de Mendoza y participante del Grupo de Hardware Abierto para la Ciencia, el grupo construy\u00f3 y prob\u00f3 un peque\u00f1o sensor de luz a partir de un kit listo para usar. Fue una forma pr\u00e1ctica de conocer algunos de los beneficios del hardware abierto: los costos menores de los instrumentos, la democratizaci\u00f3n del conocimiento, la flexibilidad de uso y la capacidad de aprovechar una enorme biblioteca de c\u00f3digo abierto y dise\u00f1os. Como explic\u00f3 Fernando, una de las cosas interesantes sobre el hardware abierto es que ya existe una gran cantidad de conocimiento abierto con el que comenzar a experimentar y construir equipos. Para instrumentos peque\u00f1os, de uso general, como microscopios, sensores de monitoreo de aire, rob\u00f3tica peque\u00f1a, etc., no es necesario inventar la rueda. Es posible usar los repositorios de datos abiertos disponibles. Esto no es poca cosa si no se cuenta con los recursos para comprar lo que suele ser un equipo cient\u00edfico comercial t\u00edpicamente caro, o si los instrumentos que se necesitan simplemente no est\u00e1n disponibles en los mercados nacionales. El hardware abierto brinda la oportunidad de superar algunos de esos obst\u00e1culos, siempre que se tenga un nivel m\u00ednimo de capacidades y recursos. A pesar de que la mayor\u00eda de los participantes en el taller eran novatos en hardware abierto, la mayor\u00eda pose\u00eda ese nivel m\u00ednimo de capacidades. Varios participantes pudieron programar software y trabajar con electr\u00f3nica, y casi todos estaban conscientes de los ideales y las formas de trabajo propias de los sistemas open source. Fue f\u00e1cil presentar los beneficios del hardware abierto, aunque la mayor\u00eda de las personas nunca antes hab\u00edan visto un microcontrolador de hardware abierto Arduino.<\/span><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-324 aligncenter\" src=\"http:\/\/bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1825-1024x683.jpg\" alt=\"Taller de Open Hardware\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1825-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1825-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1825-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1825-600x400.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-325\" src=\"http:\/\/bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1820.jpg\" alt=\"Taller de Open Hardware con Nano Castro\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1820.jpg 3456w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1820-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1820-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1820-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_1820-600x400.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><br \/>\n<b>Trabajo de campo, en el campo<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al d\u00eda siguiente, viajamos a San Pedro de Colalao, una zona semi rural en la provincia de Tucum\u00e1n, donde presentamos Bioleft. Nos reunimos con representantes de organizaciones nacionales de peque\u00f1os agricultores y pueblos ind\u00edgenas, y la idea era presentar el proyecto y comenzar un intercambio de variedades de semillas de criadores a agricultores, bajo una licencia de c\u00f3digo abierto, para un programa de mejoramiento participativo. La licencia, basada en la idea del copyleft, garantiza que el acceso al germoplasma se mantendr\u00e1 irrestricto con el fin de mejorar la reproducci\u00f3n y el desarrollo de nuevas variedades de semillas. La licencia impide que alguien se apropie exclusivamente del material gen\u00e9tico que forma parte de una propiedad comunal protegida contra robos biol\u00f3gicos, por ejemplo con patentes, de manera que restrinja el uso de ese material para su posterior reproducci\u00f3n. Al mismo tiempo, la idea de Bioleft es apoyar una forma de reproducci\u00f3n de semillas entre pares, entre los peque\u00f1os agricultores y los mejoradores del sector p\u00fablico, utilizando una plataforma digital. Si Bioleft tiene \u00e9xito, eventualmente presentar\u00e1 una alternativa a los tipos de semillas que est\u00e1n disponibles en el sector privado, que se crean para formas de producci\u00f3n comerciales m\u00e1s grandes y que, en su mayor parte, son inadecuadas para los peque\u00f1os agricultores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A medida que avanzaba el taller, algunos de los desaf\u00edos de poner en pr\u00e1ctica una licencia de c\u00f3digo abierto para el cultivo participativo de semillas se hicieron cada vez m\u00e1s evidentes. Los peque\u00f1os agricultores estaban a cierta distancia, f\u00edsica y culturalmente, del p\u00fablico geek que asisti\u00f3 al evento en el Centro Cultural de la Ciencia en Buenos Aires el d\u00eda anterior. La mayor\u00eda no estaba familiarizada con las pr\u00e1cticas de c\u00f3digo abierto, como la noci\u00f3n de la licencia de copyleft viral, ni ten\u00eda mucha experiencia con las redes sociales digitales. Los peque\u00f1os agricultores generalmente tienen un tel\u00e9fono celular y usan Whatsapp, cuando pueden obtener una conexi\u00f3n a Internet, pero rara vez usan el correo electr\u00f3nico. Las dificultades pr\u00e1cticas de tratar de conseguir que los peque\u00f1os agricultores, dispersos en todo el pa\u00eds, trabajen en conjunto con obtentores de semillas de universidades en lugares distantes a trav\u00e9s de una plataforma web virtual, en lugar de a trav\u00e9s del contacto cara a cara, incluso con la ayuda de los extensionistas locales, son bastante sustanciales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y, sin embargo, los ideales y las pr\u00e1cticas de compartir el conocimiento incorporado entre las comunidades de peque\u00f1os agricultores y las comunidades de entusiastas del c\u00f3digo abierto son muy similares. Compartir semillas como una forma de difundir, mejorar y adaptar herramientas es, en teor\u00eda, bastante similar a las razones para compartir c\u00f3digo de software o conocimiento cient\u00edfico. Los agricultores comparten sus artefactos bajo acuerdos rec\u00edprocos, con la esperanza de acceder a diferentes tipos de semillas y mejorar el stock gen\u00e9tico, y tienen sus propias redes, ferias de semillas y una larga tradici\u00f3n de hacerlo. Pero este es un mundo muy diferente. El lenguaje, los requisitos t\u00e9cnicos y las pr\u00e1cticas son totalmente diferentes entre el mundo digital de c\u00f3digo abierto y el de compartir semillas tradicionales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-326\" src=\"http:\/\/bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/transferencia_2-1024x683.jpg\" alt=\"Transferencia Bioleft. Foto por Ana Mar\u00eda Garc\u00eda.\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/transferencia_2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/transferencia_2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/transferencia_2-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/transferencia_2-600x400.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por ejemplo, si bien el uso de licencias de c\u00f3digo abierto similares a copyleft es bien conocido entre los hackers y los cient\u00edficos, entre los agricultores resulta una idea bastante extra\u00f1a. Nuestra audiencia era muy consciente de que los &#8220;bienes comunes abiertos&#8221; tradicionales de las semillas estaban bajo amenaza, y que las empresas pod\u00edan apropiarse del material de semillas que hab\u00eda sido desarrollado y alimentado por las comunidades de productores agr\u00edcolas durante cientos de a\u00f1os. Pero la idea propuesta por primera vez por el movimiento de software libre, de usar los derechos de propiedad intelectual para imponer el intercambio y proteger contra la apropiaci\u00f3n exclusiva, no era familiar. Adem\u00e1s, para los peque\u00f1os agricultores y los l\u00edderes ind\u00edgenas, la idea de firmar un contrato se puede confundir con una operaci\u00f3n comercial o tratar con una empresa privada. Cuando tratamos de explicar c\u00f3mo funciona la licencia abierta de Bioleft, el primer instinto de varias personas en nuestra audiencia fue el temor de ser enga\u00f1ados por una compa\u00f1\u00eda maliciosa. La idea de que las licencias abiertas podr\u00edan proteger la apertura y el intercambio tambi\u00e9n fue muy cuestionada. Si las semillas estuvieran abiertas para ser utilizadas por todos, \u00bfqu\u00e9 imped\u00eda a las empresas apropiarse del conocimiento incorporado en las semillas? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el beneficio de compartir conocimientos con personas o instituciones que no comparten los mismos ideales ni sacrificios?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay una gran brecha en la pr\u00e1ctica y el lenguaje, desde hardware abierto para la ciencia hasta semillas abiertas. Estas diferencias apuntan a la necesidad de centrarse no solo en el desarrollo de herramientas y capacidades t\u00e9cnicas, sino tambi\u00e9n en la comunicaci\u00f3n y la confianza. Llev\u00f3 algo de tiempo explicar los detalles de Bioleft, e inevitablemente requerir\u00e1 m\u00e1s encuentros y el desarrollo de nuevas herramientas m\u00e1s did\u00e1cticas para describir c\u00f3mo funciona la idea de la licencia de Bioleft, y para modificar y poner en pr\u00e1ctica una plataforma web para el mejoramiento participativo. Ese proceso de comunicaci\u00f3n deber\u00e1 ser genuinamente rec\u00edproco, de modo que las ideas, pr\u00e1cticas y met\u00e1foras de los agricultores sobre el intercambio y la propiedad com\u00fan se articulen con las que surgieron en las culturas digitales. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-253 size-full\" src=\"http:\/\/bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/nancy-e1537847741687.jpg\" alt=\"Nancy Rodr\u00edguez, cacique de la comunidad diaguita calchaqu\u00ed Loro Huasi, con sus semillas Bioleft\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para pasar de la idea de bienes comunes protegidos a bienes comunes de semillas protegidos, se requerir\u00e1 la resoluci\u00f3n de un nuevo conjunto de desaf\u00edos, que abarca comunicaci\u00f3n, compromiso, infraestructura y estrategia. Esos desaf\u00edos son sustanciales, pero tambi\u00e9n lo es la necesidad de trascender y ampliar el nicho de los nuevos bienes comunes digitales para abarcar las pr\u00e1cticas m\u00e1s tradicionales. Para avanzar en entornos rurales ser\u00e1 necesario fomentar m\u00e1s que la propagaci\u00f3n viral. Al igual que con la producci\u00f3n y el cultivo de semillas, las transformaciones requieren tiempo y cuidado. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 pasa cuando se intenta transferir ideas de c\u00f3digo abierto m\u00e1s all\u00e1 del mundo digital? Los desaf\u00edos de poner en pr\u00e1ctica el ideario del conocimiento abierto en comunidades poco familiarizadas con la cultura digital en red.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":327,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[19,17,45,20,44,46,30],"class_list":["post-322","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-novedades","tag-agricultura","tag-bioleft","tag-codigo-abierto","tag-eventos","tag-open-source","tag-semillas-abiertas","tag-tucuman"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=322"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5110,"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322\/revisions\/5110"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bioleft.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}