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Taller de Apertura de la Campaña de Tomates locales 2025-2026

Bioleft lanzó la campaña de tomate 2025/2026 con un taller virtual que reunió a  evaluadorxs de más de 25 localidades a lo largo del país. La propuesta, en clave de ciencia abierta y ciudadana, refuerza el registro colaborativo y la circulación del conocimiento para tomar mejores decisiones de selección y multiplicación de semillas. 

Este año la campaña se desarrollará en colaboración con un grupo de más de 30  evaluadorxs de diferentes regiones del país conformado principalmente  por quienes pudieron llevar a cabo la  evaluación  en campañas anteriores. De este modo, Bioleft busca consolidar una red de evaluación distribuida y altamente capacitada.

En esta ocasión se evaluarán tres variedades principales: “No me olvides / Juan Domingo Perón / 56”(ya evaluado en campañas anteriores), 113 (cherry grande) y Carcione (tomate platense). Además, se incorporará la evaluación del Ronita (perita) en una experiencia territorial a partir de semillas compartidas por productorxs de la red.

 Para ello, se desarrollaron herramientas de sistematización, que facilitan la toma y el registro de los datos de manera sencilla y robusta, y de formación, que contribuyen a crear capacidades técnicas y de observación entre los evaluadores. Estas últimas incluyen un kit informativo (sobre siembra, trasplante, desbrote, riego, manejo de plagas), tutoriales en video (incluyendo extracción y conservación de semillas) y un informe que recupera todos los aprendizajes y el conocimiento de la experiencia 2024/2025, y puede servir de apoyo para desarrollar este nuevo ciclo. Además se incorpora a esta campaña un grupo de WhatsApp servirá como soporte cotidiano y se organizarán las mateadas virtuales para el intercambio y el acompañamiento técnico. 

Tomates: No me olvides / 113 (Cherry grande) / Carcione (Platense)

Como novedad, el equipo presentó un prototipo de plataforma, que es una herramienta digital que facilitará el registro de semillas y de su intercambio.  Además se comentó que se sumará a esta campaña un componente de prácticas culinarias y valor nutricional. Se propondrá, hacia el final del ciclo, un relevamiento de preparaciones y usos del tomate para sistematizar ese conocimiento que completa el circuito semilla–cultivo/producción–consumo. 

Las experiencias compartidas pusieron en valor la diversidad de climas y espacios: desde balcones urbanos a invernaderos escolares y huertas comunitarias; desde heladas tardías en el sur hasta terrazas calurosas en el centro del país. Circularon buenas prácticas: diferenciar variedades y fechas, sacar fotos para facilitar el registro, imprimir planillas para campo, cuidar trasplantes delicados, asociar con albahaca y copete para manejo de plagas, elevar macetas en terrazas para evitar sobrecalentamiento, y priorizar la recuperación de semillas propias para sostener la campaña año a año.

La actividad reafirmó el sentido del mejoramiento participativo: integrar saberes de quienes producen, investigan, enseñan y consumen para seleccionar semillas más sabrosas, resilientes y adaptadas a manejos agroecológicos.

Visita a Julia, primer encuentro de la campaña de mejoramiento participativo de tomates 2025-2026.

El martes 26 de agosto, el equipo de extensión de Bioleft visitó a Julia Ríos, productora de semillas de Minka-Semillera (Florencio Varela) y evaluadora de tomate, para compartir un balance de la campaña anterior y planificar la temporada 2024-2025. La reunión se desarrolló en un clima de confianza y cercanía, en su propia casa, donde se conversó sobre logros, dificultades y próximos pasos.

Julia comentó los desafíos que el registro digital puede presentar. En ese punto, reafirmamos el compromiso de Bioleft de acompañar el proceso, tal como lo hicimos en la campaña anterior, cuando exploramos estrategias alternativas —como el uso de audios y fotos— para facilitar su registro de fechas y observaciones sobre el cultivo de tomates.

Su aporte, destacamos, es fundamental. Julia conserva y multiplica variedades de tomate de la región, manteniendo vivo un patrimonio genético y cultural invaluable.

Durante el recorrido por su quinta, pudimos ver los invernáculos y almácigos donde ya comenzaron a crecer nuevas plantas. También entregamos semillas para esta campaña: tanto del 56 (también conocida como “No Me Olvides”), del 113 (“Cherry Grande” o “Tomate Criollo Accesión”), y también del tomate platense  “Carcione”, una de sus variedades preferidas.

La visita incluyó además la planificación de nuevas tareas conjuntas y la incorporación de una novedad: las semillas de tomate perita “Ronita”, que Julia entregó con la intención de sumarlo en la participación y evaluación de esta campaña.

Este encuentro refleja no solo la importancia de fortalecer los vínculos con productores locales, sino también la convicción de que la diversidad de semillas y saberes comunitarios es el corazón del trabajo de Bioleft.

¡Nuevo tutorial disponible! Aprendé cómo conservar semillas de tomate paso a paso

En Bioleft seguimos generando recursos prácticos para contribuir a la soberanía alimentaria. En esta oportunidad, compartimos un tutorial para conservar semillas de tomate, y otros cultivos como pimientos, zapallitos y calabazas, de manera sencilla y efectiva.

Este tutorial fue creado en colaboración con el Grupo de Semillas Locales de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales (FCAyF) de la Universidad Nacional de La Plata, como parte de nuestro programa de fitomejoramiento participativo en tomate.

En el video vas a descubrir:

  • ✅Cómo extraer correctamente las semillas.
  • ✅Técnicas simples para secarlas y almacenarlas.

Te invitamos a mirarlo en nuestro canal de YouTube, ponerlo en práctica y sumarte al cuidado de la biodiversidad.

¡Dale play al tutorial y sumate a conservar semillas abiertas!

👉 [Ver tutorial en YouTube](enlace al video)

¿Tenés dudas o querés compartir tu experiencia? ¡Dejanos tu comentario en YouTube!

Si te gustó el video, no te olvides de darle like y compartirlo. Cuantas más personas lo vean, más se fortalece la red de semillas abiertas. ¡Hacelo circular para que llegue a más personas interesadas en conservar y multiplicar nuestras semillas!

Cierre de campaña 2024-2025: aprendizajes, sabores y comunidad en torno al tomate criollo

El pasado abril realizamos el taller de cierre de la campaña 2024–2025 del proyecto de evaluación colaborativa de tomates criollos. Una vez más, nos reunimos desde diferentes regiones y experiencias para celebrar un proceso colectivo que sigue creciendo, impulsado por el compromiso de huerteros y huerteras, productoras agroecológicas, investigadores, estudiantes y defensoras de las semillas libres.

Durante el encuentro compartimos los principales aprendizajes y resultados de la campaña. Este año, se distribuyeron más de 150 kits de semillas, incluyendo las variedades Aimé, No me olvides y La Piqui, y en algunos casos también el tomate Ronita. A pesar de los desafíos climáticos y algunas dificultades con la germinación, el 40% de las planillas fueron completadas en su totalidad, y se destacó una activa participación en el registro fotográfico y los espacios de intercambio.

Las evaluaciones registraron desempeños medios y altos en las variedades Aimé y No me olvides, y se valoró especialmente la riqueza del proceso colectivo: el intercambio de experiencias, el acompañamiento mutuo y la diversidad de prácticas y territorios que nutren este trabajo.

El corazón del taller estuvo en las experiencias compartidas por quienes participaron activamente en la campaña. Patricio, huertero urbano de CABA y participante desde hace tres años, destacó la importancia del grupo como espacio de aprendizaje: “Lo que más entrené fue la observación. Lo que no entendía lo consultaba, y ahí aparecía el valor del intercambio”.

Desde la cooperativa agroecológica Minka, Paula y Julia compartieron sus experiencias con las variedades criollas y el tomate Ronita. Paula destacó su rusticidad y rendimiento, mientras que Julia relató su vínculo afectivo con las semillas: “Me gusta hacer semilla porque me siento identificada con los tomates. Este año tuve una cosecha muy buena, especialmente con No me olvides”.

Estefanía, desde Cipolletti, compartió su camino desde la producción familiar al vínculo con el mundo gastronómico. “Cultivo tomates ricos. Esa es mi búsqueda. Este año vendí directamente a restaurantes y al público, contando la historia de cada variedad. El tomate criollo despierta mucho interés”, contó.

Desde México, Nereida Sánchez, del proyecto Semillas Colibrí, relató el trabajo de su granja familiar y la búsqueda de una variedad adaptada a su territorio. Con más de 150 tipos de jitomates recolectados, hoy sigue evaluando sabor, resistencia y adaptación local, en una tarea de años: “Mi objetivo es ofrecer semillas nativas y criollas de polinización abierta para agricultura urbana”.

Por su parte, Ignacio Castro y Gustavo Schrauf (FAUBA) compartieron avances en mejoramiento genético, cruzamientos con materiales tolerantes al virus rugoso y reflexiones sobre la comercialización. “El canal de venta define en gran medida la viabilidad del tomate criollo. El valor está en el sabor, pero también en encontrar el lugar donde se lo valore”, señalaron.

El encuentro también fue oportunidad para mostrar un adelanto del nuevo tutorial de extracción de semillas, desarrollado junto al grupo de Semillas Locales de La Plata (LIRA), y presentar los avances de una aplicación en desarrollo para fortalecer el registro, la comunidad y la visibilización de guardianes y guardianas de semillas.

Desde Bioleft, celebramos este cierre como un nuevo comienzo. Agradecemos profundamente a quienes cultivan, registran, observan y comparten. Y renovamos el compromiso con esta red que protege, multiplica y reimagina el futuro de nuestras semillas.

¡MUCHAS GRACIAS A TODXS LXS QUE PARTICIPARON EN NUESTRA CAMPAÑA!

Cultivando conocimiento: participación de la Escuela Secundaria de la UNSAM en el mejoramiento participativo de los tomates criollos

En el marco de la materia-proyecto “Soberanía Alimentaria”, que se dicta en 6to año de la Escuela Secundaria Técnica de la UNSAM, trabajamos junto a lxs estudiantes de este curso el concepto de soberanía alimentaria como el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias de producción, distribución y consumo de alimentos, respetando el ambiente y la biodiversidad. En nuestras clases, reflexionamos sobre cómo este principio se manifiesta (o no) en nuestro barrio: qué alimentos consumimos, cómo accedemos a ellos, y qué obstáculos enfrentamos para garantizar una alimentación segura, saludable y sostenible. Este trabajo se articuló con el proyecto de Bioleft “Al rescate del tomate criollo”, del cual formamos parte a través del mejoramiento participativo de tomates criollos con semillas proporcionadas por la red Bioleft. Asimismo, esta iniciativa se vinculó con el proyecto de Extensión “Humedales Urbanos y Ambiente” de la UNSAM, permitiéndonos explorar de manera práctica y colaborativa la intersección entre biodiversidad, producción de alimentos y comunidad. A lo largo del año realizamos cuatro encuentros con invitados e invitadas que enriquecieron nuestro aprendizaje y nos ayudaron a conectar la teoría con acciones concretas, que se detallan a continuación.

1er encuentro:  Preparación de sustratos, siembra y más

Este primer encuentro se realizó el 4 de septiembre. Participaron lxs alumnxs de 6° año, la docente de la materia Soberanía Alimentaria, Florencia Otegui y Mariana Totino, investigadora de la UNSAM.  En primer lugar, conversamos sobre la historia del tomate y su centro de origen y de diversificación a partir de la proyección de un video. Luego, lxs estudiantes prepararon el sustrato y sembraron las semillas de las 3 variedades recuperadas y provistas por Bioleft (“Aimé”, “Nomeolvides” y “La Piqui”) en bandejas sembradoras que quedaron en el aula al cuidado de 3 grupos, los cuales serían los encargados del riego hasta el momento del trasplante y el registro de cuántas semillas germinaron por cada variedad sembrada

2do encuentro: Intercambio de saberes con la Escuela Secundaria Técnica en Producción Agropecuaria y Agroalimentaria (FCV-UBA)

El miércoles 16 de octubre se llevó a cabo una enriquecedora Jornada entre la Escuela Secundaria Técnica de la UNSAM y la Escuela Secundaria Agrotécnica de la FCV-UBA, con la propuesta de intercambiar proyectos de Ciencias Naturales que desarrollan ambas instituciones. En esta jornada participaron estudiantes de 4to, 5to y 6to año, quienes compartieron experiencias y conocimientos a través de diversas actividades. La jornada comenzó con un desayuno compartido, seguido de una recorrida por la escuela y la realización de talleres. Lxs estudiantes de 6to año del Bachillerato con Orientación en Ciencias Naturales de la UNSAM presentaron en un stand los avances de su proyecto de Soberanía Alimentaria, desarrollado junto a la docente Florencia Otegui. En este espacio, compartimos la historia del tomate, su centro de origen y diversificación, y los resultados obtenidos al calcular el potencial germinativo de tres variedades, evaluado 40 días después de la siembra. Además, generamos una dinámica participativa a partir del diseño por parte de lxs estudiantes de un juego de adivinanzas basado en las variedades trabajadas, invitando a lxs estudiantes de la UBA a reflexionar y aprender de manera lúdica y colaborativa.

3er encuentro: Jornada de trasplante

El miércoles 13 de noviembre tuvimos la oportunidad de compartir una jornada de trasplante de los plantines de tomates criollos junto a Daniel Somma del INTA, Mariana Totino del proyecto de extensión universitaria de la UNSAM y 7 estudiantes de la carrera de Ingeniería Ambiental de la UNSAM. La jornada consistió en un primer momento de presentación grupal, donde se generó un hermoso intercambio entre lxs estudiantes del último año de la escuela y lxs estudiantes de la universidad. En este espacio se intercambiaron relatos sobre experiencias, expectativas y frustraciones. También hablamos sobre la situación actual de la reducción presupuestaria de las universidades y cómo esto influye en el día a día en el habitar de la escuela. Esta reducción impacta directamente en el comedor: uno de los ejemplos que salió frecuentemente entre los estudiantes fue que este año no hubo frutas en el desayuno, ni en los recreos, ni en el almuerzo. Esto nos llevó a reflexionar sobre la importancia de la huerta escolar y del proyecto en el que estamos participando: “Al rescate del tomate criollo”. Luego pasamos a la acción y metimos las manos en la tierra. Daniel y Mariana nos guiaron en el trasplante de los plantines haciendo especial hincapié en el sustrato, el riego y la guía para que las plantas crezcan. Los plantines fueron trasplantados en macetas para que lxs estudiantes puedan llevarse las plantas a sus casas y las sigan cuidando luego de que finalice el año escolar.

4to encuentro: Feria de saberes con carta compromiso de cuidado de las plantas de tomates

Cada año, la escuela Escuela Secundaria Técnica de la UNSAM realiza la “Feria de Saberes”, un espacio donde compartimos con la comunidad el trabajo realizado durante el año en las distintas materias y proyectos. Dado que nuestro año escolar termina pero nuestras plantas de tomates seguirán creciendo, decidimos armar una Carta de compromiso para dar en adopción las plantas de tomate criollos que cuidamos con tanta dedicación. Por ello, en el marco de la “Feria de Saberes” entregamos las plantas de tomate criollo a estudiantes, docentes de la escuela y vecinxs que se acercaron, quienes asumieron el compromiso de cuidarlas y compartir con nosotros su seguimiento: desde cómo evoluciona su crecimiento hasta el momento en que florezcan y fructifiquen. Además, agendamos sus contactos para mantenernos en comunicación y recibir fotos de sus avances ¡Estamos ansiosxs por saber cómo les va a nuestras plantas y que nos cuenten el sabor de los tomates!

Cómo el sabor del tomate se echó a perder (y siguió empeorando)

28 DE JUNIO DE 2012 – ESCUCHADO EN ALL THINGS CONSIDERED Por Dan Charles – The Salt

¿Has notado que algunos tomates tienen la parte superior de un color que parece no estar madura? Esos “hombros verdes” son en realidad la clave del sabor.

El tomate es la verdura (o fruta, si insistes) que amamos y que podemos odiar. Sabemos lo bueno que puede ser y lo malo que suele ser. Y todo el mundo se pregunta: ¿cómo llegó a ser así?

Hoy, los científicos revelaron un capítulo pequeño pero intrigante de esta historia: una mutación genética que parecía una mejora real en la calidad del tomate, pero que en realidad arruinó su sabor.

Pero antes de llegar a la mutación, comencemos con los tomates de antes, las variedades que la gente cultivaba hace un siglo o más.

Gracias a los entusiastas de las semillas y los tomates heredados (heirloom), todavía se pueden encontrar muchas de esas variedades. Eric Rice, propietario de Country Pleasures Farm cerca de Middletown, Maryland, conoció los tomates heirloom cuando era estudiante de posgrado en Carolina del Norte.

“Decidí que realmente me gustaban”, dice. Le gustaba su sabor intenso y sus colores inusuales, desde el naranja hasta el morado. Estos tomates también tienen nombres geniales: Cherokee Purple, Dr. Wyche’s, Mortgage Lifter.

Ahora, Rice cultiva estos tomates para venderlos en un mercado de agricultores en Washington, D.C. Pero admite que toda esa personalidad del tomate puede hacer que los heirloom sean más difíciles de cultivar y vender. “Los tomates heirloom no se transportan muy bien porque son más blandos. Y, francamente, tienen formas y tamaños diferentes”. Esto los hace más difíciles de empaquetar.

Hay algo más que notarás cuando estos tomates comienzan a madurar, algo central en esta historia. La parte del tomate cerca del tallo, lo que se llama el “hombro” del fruto, permanece verde por más tiempo.

“Creo que es un problema para el consumidor”, dice Rice, “porque la gente compra con los ojos. Y los hombros verdes también significan que no está completamente maduro o que no es tan suave y sabroso en esa parte”.

Esos hombros verdes resultan ser más importantes de lo que podrías pensar. En la edición de esta semana de la revista Science, los científicos informan que cuando desaparecieron de los tomates modernos, parte del sabor del tomate desapareció con ellos.

Así fue como sucedió. En algún momento antes de 1930, en algún lugar de Estados Unidos, un cultivador de tomates notó una planta que producía frutos distintivos. Estos frutos se volvían rojos de manera uniforme, desde el tallo hasta la punta. No tenían esos molestos hombros verdes.

Era una nueva mutación, y los fitomejoradores la vieron como el próximo gran avance.

La llamaron el rasgo de “maduración uniforme”. En 1930, la estación experimental agrícola en Fargo, Dakota del Norte, lanzó una nueva variedad de tomate que contenía esta mutación. La variedad se llamó All Red (Todo Rojo).

Ann Powell, investigadora de la Universidad de California, Davis, dice que esta mutación se extendió por toda la industria del tomate. “Es un poco difícil encontrar una variedad en la producción moderna que no la tenga”, dice.

Powell es una de las científicas que ahora ha descubierto el cambio genético responsable de la “maduración uniforme”.

Estaba estudiando algunas plantas de tomate genéticamente modificadas por otra razón cuando notó que uno de los genes añadidos resultaba en tomates verdes que eran de un verde muy oscuro. Le pareció extraño. “Las hojas no eran de un verde oscuro. Solo los frutos eran de un verde oscuro”, recuerda.

Dado que este gen extraño tenía efectos interesantes en la maduración del fruto, Powell y sus colegas comenzaron a buscar un gen similar que ocurriera naturalmente en los tomates. Lo encontraron, y por coincidencia, otro equipo de investigación en la otra punta del país, en la Universidad de Cornell, también lo hizo.

Los investigadores descubrieron que este gen natural del tomate, cuando funciona correctamente, produce esos hombros verdes en los tomates. El color verde oscuro proviene de la clorofila en estructuras vegetales llamadas cloroplastos, que son las que convierten la luz solar en azúcares para la planta. De hecho, esos hombros verdes oscuros hacían que los tomates antiguos fueran más dulces y tuvieran más sabor.

La mutación de maduración uniforme desactivó este gen.

“Descubrimos que este es uno de los factores que llevó al deterioro del sabor en el tomate comercial”, dice Harry Klee, profesor de horticultura en la Universidad de Florida.

Klee ha estado explorando la química y la genética del sabor del tomate. Dice que los fitomejoradores hicieron muchos compromisos como este a lo largo de los años, creando plantas de tomate que producen más frutos y que también son lo suficientemente resistentes para soportar un manejo brusco.

Ahora, Klee dice que, con algunos de estos nuevos avances científicos, tenemos la oportunidad de revertir algunas de esas decisiones. “Lo que le digo a la gente es que podemos tener el 100% del sabor [de las variedades tradicionales] con el 80% del rendimiento agrícola de las variedades modernas, con muy poco trabajo”.

Los fitomejoradores pueden comenzar con algunas de las mejores variedades tradicionales y luego introducir algunos de los genes de resistencia a enfermedades que tienen las variedades modernas. También deberían poder aumentar los rendimientos, dice.

Pero los consumidores pueden tener que cambiar sus expectativas, dice Klee. “Van a tener que entrar y decir: ‘Ese tiene esa pequeña decoloración en la parte superior; ¡eso significa que debe ser bueno!'”.

Y la única forma en que es probable que lleguen a tu tienda local es si los consumidores pueden reconocerlos y están dispuestos a pagar un poco más por ellos.

Aún así, para obtener el mejor sabor, quizás quieras cultivar los tuyos propios.

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Evaluación colaborativa de tomates criollos, visita a Julia 2025

El jueves 16 de enero visitamos la quinta de Julia en Florencio Varela, quien forma parte de la cooperativa de producción de semillas agroecológicas Minka. En el marco del proyecto de Ciencia Ciudadana, Julia cultiva y evalúa distintas variedades de tomates criollos, las tres vinculadas al proyecto “Al rescate del tomate criollo” (Aimé, La Piqui y No me olvides) y otras cuatro de la misma colección pero cosechadas en 2023 (Perita N° 18, Perita N° 20, Perita N° 67 y Perita Ronita). Además, conserva y cultiva más de 10 variedades propias de tomate que fue recolectando y rescatando a lo largo de los años.

Antes de llegar al invernáculo donde están los tomates, recorrimos el monte frutal. A pesar de las altas temperaturas de las últimas semanas, las 30 plantas están creciendo muy bien, incluso algunas están empezando a florecer.

Luego, visitamos el invernáculo recientemente reparado, donde están los tomates. La mayoría de las variedades están en plena producción de frutos, esta semana comienza con la cosecha. También observamos las hileras de pimiento que trasplantó el mes pasado, la mayoría de las plantas ya están florecidas.

Julia nos comentó que, a diferencia del año pasado, las plantas están sanas, vigorosas y con buena producción de frutos. Prácticamente no está teniendo inconvenientes con las plagas, se ve ahora algo de chinche verde pero no llega a ser un problema. Algunas variedades, como el Perita N° 18, presentan podredumbre apical en el fruto, muy común en esta época del año debido a la alta tasa de transpiración de las plantas. Si querés saber más sobre podredumbre apical, podés ver este video.

Las variedades de tomates criollos de la colección 2023 están en plena producción de frutos. Destaca especialmente el Perita N° 67 por tamaño y cantidad de frutos. No hubo pérdida de plantas, por lo tanto se mantienen las cinco de tomate Perita N° 18, seis de Perita N° 20, cuatro plantas de Perita N° 67 y dieciséis de No me olvides.

Las plantas de los tomates propios de Julia también están en plena producción de frutos. El Cherry rojo se destaca por la cantidad de frutos, seguido por el Cherry negro, Cherry amarillo, Tomate Verde y Tomate Amarillo, que vienen mostrando un buen comportamiento productivo en esta campaña. Quedan un poco relegadas en cuanto a productividad las variedades Tomate Pata Negra, Cherry blanco, Feo de Tudela, Tomate Durazno y Tomate Blanco Grande.

Los tomates criollos del proyecto de evaluación colaborativa “Al rescate del tomate criollo – Campaña 2024/2025” (Aimé, La Piqui y No me olvides), comenzaron a fructificar, pero sus frutos aún no están maduros. Como su siembra y trasplante fueron más tardíos, su desarrollo va un poco rezagado respecto a otras variedades. Se destaca la variedad Aimé (cinco plantas), con plantas cargadas de frutos acostillados, seguida de No me olvides (cuatro plantas) con frutos grandes. De la variedad La Piqui solo quedó una planta que cuenta con varios ramilletes de frutos. Finalmente, la variedad Ronita (también evaluada por Minka en la localidad de Guernica) está en plena fructificación, con frutos tipo perita medianos y ligeramente angulosos, aún sin madurar.

Al finalizar la visita, completamos la planilla de evaluación colaborativa con los datos registrados hasta el momento. Julia ya comenzó a recolectar y guardar semillas de algunas de las variedades cultivadas esta campaña, iniciando con el Tomate Verde y el Cherry rojo. Si querés saber cómo cosechar tus propias semillas, podés ver este video.

Agradecemos a Julia por el compromiso, la pasión y predisposición a la hora de cultivar tomates. ¡Viene muy bien esta campaña! 

Si te interesa el mejoramiento participativo, como a las compañeras de Minka, no dudes en contactarnos a través de nuestras redes redes.

Las fotos de esta visita están en esta carpeta.

Evaluación colaborativa de Tomates Criollos, vinculación con Minka

El miércoles 11 de diciembre participamos de una jornada de trabajo en la Cooperativa de Producción Agroecológica (COPA) de Guernica, donde combinamos una actividad práctica de elaboración de bocashi y el seguimiento del cultivo de la variedad de tomate criollo Ronita, evaluado de forma colaborativa por las compañeras de Minka. Si querés leer las notas anteriores sobre esta evaluación hace clic acá.

Comenzamos la jornada recorriendo las instalaciones del predio, que incluyen un vivero para la producción de especies arbóreas nativas, una casa de semillas para la conservación de variedades locales, y los cultivos de maíz sembrados en la última visita.

Luego visitamos el sector donde se trasplantaron los tomates Ronita, son 2 lomos de 7 metros con 31 plantas en total. Casi todas las plantas poseen buen desarrollo, con un buen porte y erguidas, de unos 60-70 centímetros de altura; todas en etapa de floración y algunas plantas dando sus primeros frutos. Hay dos plantas que no se desarrollaron como las demás, siendo significativamente más bajas (unos 20 centímetros) y sin florecer por el momento, las seguiremos de cerca en las próximas visitas. Además, los lomos cuentan con riego por goteo y el suelo fue abonado con bocashi previo al trasplante.

La jornada continuó con la elaboración de bocashi, un abono orgánico fermentado. El proceso comenzó con la formación de una pila en capas, alternando ceniza, aserrín y tierra negra, mientras se incorporaban melaza y levaduras como activadores biológicos. Cada capa iba siendo humedecida para garantizar una fermentación uniforme. Este abono, tras un periodo de maduración, se utiliza para mejorar la estructura del suelo, aumentar la actividad microbiana y optimizar la retención de agua. Si te interesa saber más acerca del bocashi, te dejamos este video de INTA. 

Esta visita fue una experiencia enriquecedora donde pudimos intercambiar conocimientos prácticos sobre técnicas agroecológicas. Agradecemos a Minka por permitirnos compartir este tipo de jornadas.

Si al igual que las compañeras de Minka, te interesa el mejoramiento participativo, no dudes en contactarnos a través de nuestras redes.

Evaluación colaborativa de Tomates Criollos, vinculación con Minka – Visita a Julia

El lunes 9 de diciembre, en el marco del proyecto de Ciencia Ciudadana, realizamos una visita a la quinta de Julia, integrante de Minka, donde compartimos observaciones sobre el desarrollo del cultivo de las distintas variedades de tomates que allí cultiva. Estas variedades corresponden a la colección de tomates criollos rescatados por la cátedra de Genética de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y vinculadas al proyecto “Al rescate del Tomate Criollo”. 

Además, Julia cultiva unas 10 variedades propias que fue recolectando y rescatando a lo largo de los años.También evaluamos estas variedades! 

La jornada comenzó con una visita al sector de frutales, los 30 árboles de cítricos que plantó esta temporada están creciendo muy bien. En unos años tendrá una producción considerable de fruta para sumar a la diversidad de su quinta.

Pasamos al invernáculo donde están trasplantados los tomates. Este invernáculo había sido destruido por fuertes tormentas a principios del 2024 y, gracias al trabajo conjunto entre Bioleft y Minka, se pudo reparar, quedando listo para esta campaña. Julia nos cuenta que, a esta altura del año, comienza a trabajar dentro del invernáculo desde muy temprano ya que el calor es mucho más intenso y dificulta las tareas. En este momento están poniendo mangueras de riego sobre unos lomos en los que más adelante trasplantará pimientos.

En la recorrida, observamos el desarrollo de la planta, su altura y follaje; también el desarrollo de flores y frutos que ya comenzaron a cosechar. Además, monitoreamos la presencia de plagas y enfermedades que suelen aparecer con más frecuencia en esta época.

Gracias al trabajo y dedicación de Julia, las plantas de tomate están todas muy bien implantadas. Se las nota vigorosas y sanas, Julia ha estado realizando desbrotes axilares para regular el crecimiento excesivo de las plantas. Si querés saber más acerca del desbrote te invitamos a que veas este video.

Notó algo de presencia de plagas, principalmente Bicho Moro que se alimenta de las hojas debilitando la planta, pero que no llegaron a ser un problema. Vimos en esta recorrida algunas chinches, habrá que prestar atención en las próximas visitas.

Bicho Moro y ninfas de Chinche Verde(Autor: Patricio Devoto)

Las variedades de tomates criollos de la colección 2023 están muy bien, se destaca la variedad Perita N° 67 y la variedad No me olvides por el desarrollo de la planta, este último ya en fructificación. En total, las plantas logradas para cada variedad son: 5 plantas de la variedad Perita N° 18, 6 plantas de la variedad Perita N° 20, 4 plantas de la variedad Perita N° 67 y 16 plantas de la variedad No me olvides

En cuanto a los tomates propios también vienen muy bien, muchos ya en fructificación como el Tomate Verde, Tomate Durazno, Cherry Negro, y algunos en plena cosecha como el Cherry rojo huevo. Con 9 variedades diferentes, en total, las plantas logradas para cada variedad son: 16 plantas de Cherry negro; 15 plantas de Tomate Verde; 5 plantas de Tomate Pata Negra; 14 plantas de Tomate Cherry rojo huevo; 10 plantas de Tomate Cherry Blanco; 4 plantas de Tomate Feo de Tudela; 10 plantas de Tomate Durazno; 6 plantas de Tomate Amarillo y 12 plantas de Tomate Blanco Grande.

La segunda tanda de tomates criollos, pertenecientes al proyecto de evaluación colaborativa “Al Rescate del Tomate Criollo” y trasplantados a principios de noviembre (7/11) se vienen desarrollando en óptimas condiciones. Recordemos que la colección 2024 para estas variedades presentó dificultades en la germinación. En total, las plantas logradas para cada variedad son: 1 planta de la variedad La Piqui (se perdió una planta luego del trasplante), 5 plantas de la variedad Aimé y 4 plantas de la variedad No me olvides. Además, Julia evalúa 3 plantas de la variedad de tomate criollo perita “Ronita”

El recorrido continuó en el vivero, donde Julia tiene más variedades de tomate que va intercambiando en la feria a la que asiste todos los fines de semana con sus verduras, suculentas, plantines y semillas. Nos mostró algunas de las variedades: Tomate Lágrima de oro, Tomate Reina de la noche y Tomate Black Beautiful.

Agradecemos a Julia por abrirnos las puertas de su quinta y por su compromiso con el mejoramiento participativo.

Si como Julia querés participar de este y otros proyectos, te invitamos a que nos escribas a nuestras redes.

Mantenimiento de huerta y trasplante de tomates criollos en UNSAM.

En el marco del proyecto “Laboratorio vivo: cultivar, experimentar y aprender en la UNSAM”, el pasado jueves 7 de noviembre se llevamos adelante una Jornada de Trasplante y Mantenimiento en la Huerta Educativa y Parcela Experimental “Casita Astro”. Esta actividad, realizada en colaboración con el Área de Sustentabilidad y Ambiente de la Secretaría de Extensión y Vinculación (SEyV), incluyó la cosecha de hortalizas y el trasplante de tomates criollos.

            Durante la jornada se trasplantaron, en el cantero destinado a experimentación, 10 plantines de tomate criollo en asociación con plantines de albahaca. También se sembraron algunas semillas de copete en los bordes.

            Las variedades de tomate trasplantadas se corresponden con las evaluadas de forma participativa en todo el país, en el marco del proyecto “Al Rescate del Tomate Criollo”; “Nomeolvides”, “La Piqui” y “Aimé”; más la variedad “Ronita”, evaluada en colaboración con Minka en la localidad de Guernica. En total se trasplantaron:

  • 2 plantines de tomate N° 7, Aimé.
  • 2 plantines de tomate N° 172, La Piqui.
  • 3 plantines de tomate N° 56, Nomeolvides.
  • 3 plantines de tomate perita, Ronita.

Durante la jornada, compartimos conocimientos sobre técnicas de cultivo, como la importancia del desbrote en tomates, el empleo de cobertura para el suelo, asociación con especies aromáticas y el control biológico de insectos, entre otros.

Agradecemos a todas las personas que participaron esta y todas las actividades que proponemos desde este hermoso espacio. ¡Todxs están invitadxs a sumarse a próximas jornadas!