{"id":947,"date":"2019-12-17T15:47:25","date_gmt":"2019-12-17T15:47:25","guid":{"rendered":"http:\/\/bioleft.org\/?p=947"},"modified":"2022-04-19T18:47:47","modified_gmt":"2022-04-19T18:47:47","slug":"fao-hambre-desnutricion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/2019\/12\/17\/fao-hambre-desnutricion\/","title":{"rendered":"Seg\u00fan la FAO, el hambre y la desnutrici\u00f3n vuelven a subir en el mundo"},"content":{"rendered":"<p>Cada a\u00f1o, la <a href=\"http:\/\/www.fao.org\/home\/es\/\">Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura<\/a> (FAO, por su sigla en ingl\u00e9s) publica el informe \u201c<a href=\"http:\/\/www.fao.org\/publications\/sofi\/es\/\">Estado de la seguridad alimentaria y la nutrici\u00f3n en el mundo<\/a>\u201d (SOFI), donde da cuenta de la evoluci\u00f3n de indicadores sobre la prevalencia del hambre. La versi\u00f3n 2019 sali\u00f3 recientemente, y trae datos preocupantes: despu\u00e9s de una d\u00e9cada de disminuci\u00f3n del hambre y la desnutrici\u00f3n, desde 2015 estos indicadores est\u00e1n nuevamente en aumento. Hoy, m\u00e1s de 820 millones de personas en el mundo padecen hambre, casi un 11% de la poblaci\u00f3n, y 2000 millones sufren inseguridad alimentaria severa o moderada. En este escenario; el <a href=\"https:\/\/www.ar.undp.org\/content\/argentina\/es\/home\/post-2015\/sdg-overview\/goal-2.html\">Objetivo de Desarrollo Sustentable n\u00famero 2<\/a>, Hambre cero, se vuelve muy dif\u00edcil de cumplir para 2030.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-948 aligncenter\" src=\"http:\/\/bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Screenshot_2019-12-17-ca5249es-pdf.png\" alt=\"Cuadro hambre FAO\" width=\"669\" height=\"524\" srcset=\"https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Screenshot_2019-12-17-ca5249es-pdf.png 669w, https:\/\/www.bioleft.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Screenshot_2019-12-17-ca5249es-pdf-300x235.png 300w\" sizes=\"(max-width: 669px) 100vw, 669px\" \/><\/p>\n<p>Seg\u00fan consigna el informe, tambi\u00e9n en Am\u00e9rica latina el hambre est\u00e1 en aumento, aunque por debajo de las cifras globales; en 2019 fue por debajo del 7%. La tasa de prevalencia de la inseguridad alimentaria es ligeramente mayor entre las mujeres que entre los hombres; y tambi\u00e9n afecta m\u00e1s a las personas de menor edad. Uno de cada siete reci\u00e9n nacidos, es decir 20,5 millones de ni\u00f1os de todo el mundo, naci\u00f3 con bajo peso en 2015 (\u00faltimos datos); no se han registrado progresos en la reducci\u00f3n del bajo peso al nacer desde 2012.<\/p>\n<p>FAO atribuye este crecimiento a varios factores, particularmente la inestabilidad econ\u00f3mica; tambi\u00e9n, el <a href=\"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/2019\/10\/15\/en-el-camino-del-cambio\/\">cambio clim\u00e1tico<\/a>. \u201cLa poblaci\u00f3n mundial ha aumentado constantemente y en la actualidad la mayor\u00eda vive en zonas urbanas. La tecnolog\u00eda ha evolucionado a un ritmo vertiginoso, en tanto que la econom\u00eda ha pasado a estar cada vez m\u00e1s interconectada y globalizada. No obstante, muchos pa\u00edses no han experimentado un crecimiento econ\u00f3mico sostenido como parte de esta nueva econom\u00eda. La econom\u00eda mundial en su conjunto no est\u00e1 creciendo tanto como se esperaba. Los conflictos y la inestabilidad han crecido y se han hecho m\u00e1s inextricables, desencadenando un mayor desplazamiento de poblaci\u00f3n. El cambio clim\u00e1tico y la creciente variabilidad del clima y sus fen\u00f3menos extremos est\u00e1n afectando a la productividad agr\u00edcola, a la producci\u00f3n de alimentos y a los recursos naturales, con repercusiones en los sistemas alimentarios y los medios de vida rurales, entre las que cabe citar una disminuci\u00f3n del n\u00famero de agricultores. Todo ello ha conducido a cambios importantes en la forma de producir, distribuir y consumir los alimentos en todo el mundo, y a nuevos desaf\u00edos para la seguridad alimentaria, la nutrici\u00f3n y la salud\u201d, asegura el informe.<\/p>\n<p>FAO destaca la dependencia de estos indicadores de la econom\u00eda global y el mercado de los commodities. \u201cEl hambre ha estado creciendo en muchos pa\u00edses en los que el crecimiento econ\u00f3mico est\u00e1 disminuyendo. Resulta sorprendente que la mayor\u00eda de estos pa\u00edses no sea de ingresos bajos, sino medianos, y que sean pa\u00edses dependientes en gran medida del comercio internacional de productos b\u00e1sicos primarios (&#8230;) De los 65 pa\u00edses donde han sido m\u00e1s intensas las repercusiones adversas de las desaceleraciones y debilitamientos de la econom\u00eda en la seguridad alimentaria y la nutrici\u00f3n, 52 dependen en gran medida de las exportaciones o importaciones de productos b\u00e1sicos primarios.\u201d<\/p>\n<p>En este escenario, las restricciones de la propiedad intelectual sobre las semillas y la materia viva generan <a href=\"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/2019\/06\/10\/dan-barber-semillas-abiertas-nyt\/\">concentraci\u00f3n en los mercados<\/a>, y act\u00faan as\u00ed como un obst\u00e1culo para la investigaci\u00f3n y el desarrollo y registro de nuevas variedades, la biodiversidad, la accesibilidad de los alimentos nutritivos y, en \u00faltima instancia, la correcta nutrici\u00f3n. Es necesario modificar el sistema global de producci\u00f3n de alimentos para volver a reducir el hambre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada a\u00f1o, la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura (FAO, por su sigla en ingl\u00e9s) [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":951,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-947","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-novedades"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/947"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=947"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/947\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/951"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.bioleft.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}